La cama en lila
Un pequeño “debraye fotográfico”
Siempre me ha gustado la palabra “debrayar”, debo admitir que tiendo a abusar de su uso y que esta no será la última vez que recurra a ella para hablar de mis ideas revueltas y de los textos que acompañan a mis series fotográficas. Dicho esto, creo que usar el término debraye aquí será particularmente especial por dos razones:
La primera, porque recientemente descubrí que “debrayar” es un mexicanismo. Aquí en España no se usa, no existe. Me gusta pensar que toda yo soy un mexicanismo, incapaz de comunicar ciertas ideas y sentimientos en un idioma que supuestamente comparto con mi interlocutor.
La segunda razón, porque en este caso no sólo el texto que acompaña a esta pequeña serie es un debraye, creo que el cuerpo, rodando por la cama, de cierto modo también está debrayando.
“La cama en lila” es parte de un proyecto en desarrollo, que pretende narrar a través de autorretratos mi proceso de adaptación a mi hogar en Madrid, sabiendo que se trata de un “hogar temporal”, y mi vuelta a mi hogar en México.
Reflexión que acompaña a “La cama en lila”
La cama, el espacio más íntimo que poseo. Como esta no es mi ciudad, esta no es mi casa y no “poseo" esta cama.
Mi cama, que no es mi cama, forzadamente encajada en una esquina de mi habitación, que no es mi habitación, y así yo forzadamente encajada en la cama. Yo, a quien todavía no he encontrado aquí y por lo tanto no soy “yo”.
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